miércoles, 24 de febrero de 2016

Carta Poder

Disfruta lo que me haces sentir, aprovéchate de lo que me provocas. Hazlo ahora, sin pensarlo, sin dudarlo. Diviértete con mis sentimientos, puedes hasta burlarte de lo que hago y de que lo hago sin pensar. Puedes ir por la vida presumiendo que tienes el poder de ir arrastrando mi amor por donde vas pasando. Tienes permiso de divulgar todo lo que te escribo, de someterlo a todas las críticas que se te antojen. Estás en toda la libertad de presumir que me tienes detrás de ti de una manera increíble, que nunca te imaginaste tener un amor así tan dispuesto y que nunca, jamás, en ningún momento y bajo ninguna circunstancia, responderías; que lo aceptas y que es un halago, o una ofensa. Hazlo, dilo, grítalo, ríete, nada de lo que hagas me va a convencer de dejarte, porque ya te tengo aquí y pienso mantenerte así hasta que ya no pueda más y no me quede otra opción que dejarte ir. Será pronto, depende de ti, yo te espero. No voy a dejarte, ahora. Cuando lo haga será una decisión tomada para mí, porque te tengo conmigo pero no para mí, tan consciente estoy de eso que no insisto, no tengo una estrategia infalible en la que al final corres a mis brazos y me juras que jamás vas a separarte de mí porque soy lo mejor que te ha pasado. Claramente no lo soy y claramente tú tampoco, por eso me dispongo a quererte como yo sé querer, a entregarte todo cuanto te dispongas a recibir, a abrirme completamente ante ti y hacerte ver que me tienes a tus pies y que no voy a poner resistencia a lo que decidas hacer conmigo y todo lo que me provocas, bueno o no. Te autorizo para usarme como mejor te convenga, para lo que se te antoje, por piedad o por amor. Termina con tus letras usando crueldad o bondad. Destrúyeme, que se te acaba el tiempo.

Hazlo, ahora y sin dudar. No te arrepientas, no lo pienses; porque no va a ser para siempre.

-SS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario